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CAMINOS DE ARTE Y ESPIRTU

por gabirelrunas / martes, 23 junio 2015 / Published in Blog

C.  Rolando Fernández Vaz

Una búsqueda, un camino, un lenguaje que nos describe, ese camino comienza antes, se hace presente vivo en la obra, es entregado y se convierte en puerta hacia la luz.

Icono de N Sr J Cristo - Cesar Fernandez

Icono De N. Sr. J. Cristo_I.1

En el denominado arte sagrado, espiritual, religioso, se considera que  no es tal por estar en un espacio dedicado a fines religiosos, por representar, rememorar, recitar, contar o cantar temas religiosos, mitológicos y anécdotas de héroes, místicos, mártires o santos.

Este arte es mejor denominado sagrado en virtud de su cualidad, por su inmanencia, por su irradiación, algo activo que despierta ante sí mismo, por su cualidad inherente, que lo reviste de trascendencia inexpresable, atemporal, incondicional a su espacio y contexto, tocado por algo que está mas allá de lo expresable. Y que en definitiva evoca un momento de trascendencia ante quien está en su presencia y es tocado por ello,  llevándolo así ante el misterio.

En esa presencia viva nos hacemos testigos de esa realidad trascendente que como por una rendija, se cuela,  innombrable indefinible pero vivificante,  que nos deja entrever lo sagrado más allá de las formas e ideas pensables e inteligibles en el devenir cotidiano, y que en suma no podemos percibir en los actos y hechos del mundo de lo profano1.

Así este haz que nos toca como presencia de la luz y su raíz sagrada (sin forma y sin nombre) convierte ese instante en espacio transfigurado de trascendencia. Es una voz que nos llama  y que nos detiene en un instante de eternidad, expresado en  fugaces formas.

En esa búsqueda el artista es tocado, la obra investida y quien la contempla experimenta…

 

Arte sacro e imagen sagrada

Recordando que de difícil empresa es definir los términos de arte y aún más por su naturaleza sutil, de sagrado, siempre podemos decir o enunciar, al menos en términos de aspiración, ya que no de verdad, sus diferencias cualitativas con el arte, podríamos dejar fuera de esa clasificación y denominar como profano, o calificar como no sagrado, ni perteneciente a una tradición espiritual.

El arte que se puede llamar sagrado, a diferencia del que no se le podría denominar así, es en primera instancia de esa cualidad por aspiración fundamentalmente y su objetivo es un estado del hombre, una idea de su verdadera esencia y un estado en el cual entiende no se encuentra, pero está en si mismo en forma latente (en alguna forma de potencialidad) en sus posibilidades y en consecuencia trata de despertarlo, de hacerlo presente aquí y ahora a ese estado extra-ordinario que en última instancia, afirma, es su verdadera naturaleza.

La obra busca y sirve de soporte a esa experiencia y trata de asignarse y construirse con ese espíritu de aspiración, llevándonos como un puente hacia lo otra orilla de lo inexpresable, hacia la experiencia de lo intransferible. El otro lado del puente, que es la experiencia del misterio. El símbolo2 (el otro lado del puente) es la última frontera de lo expresable luego está la experiencia, no podemos decirlo más que de esta forma: la obra es la última experiencia tangible de lo inexpresable.

Para esto persigue y aspira un estado del artista, una cualidad de la obra y una experiencia de quien la contempla.

Del artista pide el despojamiento de sus visos particulares, de sus afanes y apetitos personales que distorsionan la visión clara.  Que su  único ojo espiritual, lucido y sin turbaciones, descorra el velo, le pide un espíritu calmo y claro capaz de penetrar las formas,  de unir lo separado de reunir lo perdido; una serenidad unificadora, aún en la tormenta del mundo y una aspiración a la esencia universal y reedificadora.

Un alma sutil es capaz de una entrega a lo que le trasciende y  la contiene. Capta el misterio más allá de formas, estructuras, símbolos y metáforas.

La cualidad de experiencia de trascendencia es dada por una impregnación del artista a la obra que en su relación los trasciende a ambos; no es como se entendió en las épocas del humanismo renacentista, un producto de la genialidad personal, sino un servicio y entrega a lo inexpresable para ponerlo en formas cognoscibles.  Proviene de una fuente insondable, es una sensación absoluta, radiante numinosa3, que en alguna forma el artífice hace patente mediante su oficio y la perfección de su técnica, trayéndonos así lo inexpresable al mundo de lo expresable, lo inmaterial al mundo de lo material, lo intangible al mundo de lo tangible, lo inaudible al mundo de lo audible y de lo invisible a lo visible…

Su esencia es comunicar, no existe por si misma, ni por catarsis del autor, no es un fin en sí mismo, su sentido de existir está  en función de la cualidad que comunica.

En forma invertida (del espectador a la obra, análogamente como la perspectiva inversa de los Iconos orientales y  el proceso de escritura que comienza desde los tonos oscuros a los claros, esclarecido),  nos lleva de las sombras de la ignorancia la luz del conocimiento, del sueño a la lucidez, apela a la exaltación de los sentidos para trascenderlos.

La obra podrá servirse de formas y estructuras temporales pero su capacidad de conmover siempre es atemporal y a-contextual,  llegándonos con las frescura del primer momento.

Sería mejor denominar al artista artífice, en el sentido de constructor u oficiante: el que muestra algo que antes estaba oculto, tratando con esta definición de reducir su aspecto personal y particular, y  el amaneramiento que conlleva la palabra artista como elegido por alguna gracia particular sin más.

Antes de emprender la obra, el oficiante se entrega a una práctica interna, entonces esa cualidad trascendente, se manifiesta en él  a través de una ascesis (ejercicio o disciplina) que lo lleva a tener tanto la destreza técnica y virtuosismo expresivo como la visión clara, el despojamiento de personalismos al servicio de lo universal y atemporal, que “debe” como característica tener la obra.

Este arte no necesita demostrar, denunciar, escandalizar ni sacudir mediante la estridencia, carece de panfleto, nos interpela en su propio estado de calma y unificación, la severidad en algunos casos es una sutil demostración de lo que es, sin imposición. Una llamada a despertar a otra realidad, a otro sentido de nuestro rumbo en la vida.

Aunque esté inserto en una tradición cultural y acuda  a sus símbolos particulares, su cualidad trascendente está dada por sí misma, prescindiendo de las divisas que invoque y va mas allá de ellas y en algunos casos a pesar de ellas.

Una vez esto está dado, la obra se lleva a cabo mediante el mismo proceso, la confección o composición es una ascesis, un ejercicio litúrgico y conlleva un orden, una técnica de ejecución que transporta  al oficiante y permite, por razón de la misma,  plasmar el estado al que aspira.

Mediante la ejecución correcta, legada en la experiencia técnica de la tradición y a lo largo del linaje de maestros, que en su usanza practica, nos dejaron como guías experimentados que han orillado esas misteriosas riveras, los consejos y prácticas para ejecutar los pasos correctos que nos llevan a la otra orilla.

La creación es una disposición técnica surgida del proceso de revelación, un procedimiento correcto que capta el misterio y lo transmite.

La experiencia de la contemplación es intransferible, resuena en la medida del misterio que podamos captar, pero siempre nos invita a entrar en un espacio distinto, un peldaño superior, nos abre la puerta a otra realidad, nos enlaza con la otra orilla, re-significa el presente.

 

Síntesis y unificación

La belleza es el acto completo.

Expresa una verdad sintética captada por muchas tradiciones a lo largo de la experiencia mística de las culturas.

En  la confluencia del vibrante panteísmo erótico de las pequeñas iluminaciones de la pintura de India, que ensalza el erotismo y la exaltación de la vida como vía Tantrica4 espiritual, hasta los gestos calmos y sosegado de la iconografía bizantina que como herramienta litúrgica sume al orador en un canto dulce y humilde, y subyuga de beatitud  la contemplación del alma.

Asimismo, la pintura tradicional china con su concepto de vacío y  plenitud, extraído de la tradición Taoísta, donde el vacio es metáfora de lo insondable, vacuidad primordial y  misterio creativo inexpresable, ese vacío sin forma es parte integrante de la composición, representado estéticamente por lo que el pintor no manifiesta, deja en blancos sin enunciar.

Entonces desde el vacío (la vacuidad primordial y trascendente), parte la pincelada única, desde la gran unidad (el Maha Vindu o el gran punto cósmico primordial, como en el concepto de la filosofía Hindu) representado por el cálamo o pincel del pintor del que recrea desde ese centro único y eterno, los diez mil seres y las formas efímeras, pero el pintor siempre pinta y expresa el paisaje interior, pinta la geografía de su corazón.

 En meditación - Monje Shitao

A-  En meditación.  Autor: Monje Shitao. Pintura tradicional China

 

Maestro del viento - Cesar Fernández    Yogui - Cesar Fernandez

                       Maestro de vientos _I. 2                                                         Yogui _I.3

Fusión Miniatura India con pintura tradicional China            Fusión Miniatura India con pintura tradicional Iconográfica

Estanque del templo de los lotos - Cesar Fernández

 Estanque del templo de los lotos_I.4

     

Danza - Mminiatura india 

Interpretación de una miniatura tradicional del Arte Mugal de India. El estilo narrativo y simbólico que conforman estas pinturas  de La India resulta eficaz para comprender el mensaje por los creyentes y adoradores, son sin embargo como  difíciles de entender  por  el espectador no conocedor de las historias, ritos y leyendas relacionados con estas religiones. En el caso de la pintura  Budista el tema se limita a representar la figura de Buda ofreciendo protección y propagando estas enseñanzas. B(Danza.Pintura tradición de india)            

 

 

Monje Hagiógrafo - Cesar Fernández

Monje Hagiógrafo. _I.5  En esta ilustración he tratado de expresar esa  síntesis que se fundamenta en dos de los principales tópicos de las escuelas de Iconografía y pintura tradicional China,  para encontrar un punto en común que exprese  el paisaje interior del corazón  y la ventana a la luz arquetípica, el gesto contemplativo, el esclarecido, de la oscuridad  la luz,  el ser emergiendo del interior así como,  la imagen manifestándose  desde la unidad con el vacio insondable perpetuamente presente.

 

En conclusión

De forma irónica con lo antes expuesto podríamos sugerir que también denuncia  ( y en este sentido es casi algo panfletario)  al mundo presente pero por la oposición,  no se aviene en denunciar con su máxima estridencia, no apela a lo grotesco  por expresión, no glorifica el sin sentido ni la personalidad del artista, ni glorifica al ego y sus extravagancias, no apela directamente al absurdo de las pretensiones humanas ni mostrando su  banalidad, sino que expresa transfiguración por belleza y sutilidad  de la “realidad”. Es elegante y mesurado, humilde en sus expectativas e infinito en sus promesas. Trayendo desde la otra orilla los pequeños espacios íntimos de trascendencia, la belleza de la vida interior en unión con el universo y el creador, mostrados con la trascendencia de los sagrado, un instante eterno, de calma, quietud y serenidad.

Asomándonos entonces, muy parcialmente a estas tres enormes escuelas, vemos que estructuraron una síntesis entre una revelación, una filosofía de esa revelación (escolástica) y una presentación estética que confluyen para lograr en el espectador, el estado meditativo de la contemplación y  conforma el camino de un verdadero arte que nos lleva a la experiencia espiritual.

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1_ PROFANO- El concepto deriva de una noción latina que puede traducirse como “delante del templo”. Lo profano, por lo tanto, es aquello que no está adentro del templo: es decir, que no forma parte de lo sagrado o de lo religioso.

2_ SIMBOLO- El concepto deriva una palabra del latín simbŏlum sirve para representar, de alguna manera, una idea que puede percibirse a partir de los sentidos y que presenta rasgos vinculados a una convención aceptada a nivel social. El símbolo no posee semejanzas ni un vínculo de contigüidad con su significado, sino que sólo entabla una relación convencional, abstracta y metafórica.

3_NUMINOSA-Está relacionado con la manifestación de poderes divinos. Lo sagrado, lo misterioso, lo mágico y  fascinante.

 4_TANTRICA- Palabra sanscrita que significa literalmente “regla o ritual” Son obras místicas escritas en forma de diálogos entre  Zalti, Devi o Durga,  Kali, esposas de Shiva y el mismo Dios Shiva,  se relaciona con la energía femenina Shakti y su unión mística con Shiva el Dios supremo en esta disciplina. En su forma materialista sexual se relaciona (como se lo popularizo en occidente)  con la sexualidad el goce y la hechicería, siendo en realidad en su forma más elevada,  el manejo de la energía de forma ritual para la elevación de la conciencia, generalmente en el budismo es una disciplina monástica.  A diferencia de occidente en la filosofía Hinduista no existe una diferencia marcada entre cuerpo y espíritu, pudiendo  entenderse en el sentido que queremos referirnos  en el artículo, de que lo que sirve para la caída puede servir para el camino de retorno, transfigurando el mundo material como herramienta de elevación para el mundo espiritual.

 

INDICE DE IMÁGENES:

_Icono De N. Sr. J. Cristo_I.1

Icono tradicional estilo de la escuela Rusa, Tempera sobre tabla de cedro. Autor: C. Rolando Fernández Vaz

_Maestro de vientos _I. 2  Fusión de estilos, Pintura tradicional China y pintura miniatura Mugal. Acrílico sobre cartón. Autor: C. Rolando Fernández Vaz

_Yogui _I.3 Ilustración del  Libro sabiduría Pilares de la Pansofia de la colección Sabiduría Arcana. Fusión de la pintura tradicional de india con el proceso de esclarecido de la Iconografía Tradicional. Autor: C. Rolando Fernández Vaz

_Estanque del templo de los lotos_I.4  Estilo dela pintura tradición de India, estilo Mugal. Autor: C. Rolando Fernández Vaz

_Monje Hagiógrafo. _I.5  Lápiz de carboncillo blanco y negros con veladuras de oleo y barnices sobre cartón. Autor: C. Rolando Fernández Vaz.

 

A-  En meditación. Pintura tradicionl China. Tinta sobre papel de arroz – Aprox. 1695  Autor: Shitao_ 1642 – 1707. Pintor y calígrafo chino. Nacido en Quanzhou, provincia de Guangxi. Tenía sangre real, ya que su familia descendía del hermano mayor de Zhu Yuanzhang, fundador de la dinastía Ming. Tuvo que huir al instaurarse la dinastía Qing, cuando tan solo era un niño, salvó su vida con la ayuda de unos sirvientes de la familia. Desde entonces creció en el anonimato. Para sobrevivir, fue refugiado en unos monasterios.  Shitao siguió las enseñanzas del Budhismo zen pero también se aficionó a los pensamientos de Lao-tse y de Chuang-tzy. En su edad avanzada tuvo ocasión de ser un fiel del Taoísmo. Por su talento como pintor e investigador de la teoría del arte, ocupa un lugar muy importante en la historia artística de China. Uno de los principios básicos del pensamiento de Shitao es el trazo único del pincel. Su estilo revolucionó la pintura china, rompiendo con los estilos tradicionales y el estilo de la época.

B- Miniatura original India. Esta pintura que representa una danza ritual,  música y danza, vinculadas a lo religioso y al Dios Shiva  “Señor de la Danza”. Autor anónimo.     

 

 

 

 

 

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